Cuando un desacuerdo impide aprobar decisiones o pone en riesgo el negocio, conviene ordenar la situación antes de enviar un ultimátum. El porcentaje de cada socio, el sistema de administración y los acuerdos firmados determinan qué puedes exigir y qué debes negociar.
Asesoro en conflictos societarios relacionados con empresas de Granada. Mi trabajo comienza por identificar la posición que represento, las actuaciones discutidas y el objetivo: información, continuidad, protección de derechos, indemnización o salida.
Del desacuerdo a un problema jurídicamente identificable
Un bloqueo al 50 %, una junta cuestionada y un incumplimiento de dedicación necesitan análisis distintos. También reviso negativas de información, disputas sobre beneficios y posibles desvíos de clientes o activos. La pérdida de confianza, por sí sola, no permite expulsar al otro socio.
Una estrategia con documentos y fechas
Revisamos estatutos, pacto, actas y comunicaciones. Comprobamos qué decisiones están pendientes, quién podía adoptarlas y qué prueba existe. Con esa base se valoran requerimientos, actuaciones societarias, negociación de una transmisión o acciones judiciales y cautelares cuando procedan.
Los requisitos de negociación previa y los plazos se estudian según la pretensión concreta. Una reunión informal no sustituye automáticamente a la acreditación exigible.
Qué puedes preparar hoy
Reúne el reparto de capital, los acuerdos principales y una cronología breve. Señala cualquier junta o notificación próxima. Si te han negado documentación, explica qué pediste y cómo respondieron; puedes contactar aunque todavía no tengas todos los documentos.
Fuentes jurídicas
Ley de Sociedades de Capital, especialmente artículos 196, 204 a 206, 236 a 241 y 363.
Boletín Oficial del Estado